El Black Friday funciona porque crea urgencia, no porque garantice el precio más bajo del año. Muchas tiendas suben ligeramente los precios en las semanas previas para luego "rebajarlos" hasta un nivel que en realidad está cerca del precio de partida.
Esto no significa que no haya oportunidades de verdad: en algunas categorías (electrónica de gran consumo, electrodomésticos) sí se producen bajadas reales y significativas. En otras, como los smartphones recién lanzados, casi nunca.
Mirar el histórico de precios de un producto concreto, en lugar de fiarte de la etiqueta de "descuento", es la única forma de saber si una oferta de noviembre es de verdad un mínimo histórico o solo una buena jugada de marketing.
Si lo que buscas es el precio más bajo posible y no la fecha "correcta" para comprar, el mejor momento cambia según la categoría: por eso comparamos varias tiendas de forma continua, durante todo el año, no solo en noviembre.